cd ~/blog && cat votar-con-bloques.md

Votar con bloques

Cómo cambian las reglas de un sistema sin dueño

El 8 de agosto de 2026, Bitcoin se dividió en dos. Durante unas horas existieron dos cadenas, cada una con sus propias reglas. Al día siguiente, una de ellas había dejado de avanzar, y la inmensa mayoría de usuarios ni siquiera se había enterado.

¿Cómo puede pasar algo así sin que nadie lo ordene ni lo detenga? Para entenderlo hay que empezar por una pregunta más sencilla: ¿quién decide las reglas de Bitcoin?

Reglas que nadie puede imponer

En casi cualquier servicio digital, las reglas las cambia su dueño. Una empresa publica una actualización y, a partir de ese momento, todos los usuarios funcionan con la versión nueva.

Bitcoin no tiene dueño. Cada persona que ejecuta un nodo decide qué software usa y, con él, qué bloques acepta como válidos. Si alguien quiere cambiar una regla, no puede imponerla: tiene que convencer a miles de personas independientes de que la adopten por su cuenta.

Por eso las reglas de Bitcoin cambian muy pocas veces. La última modificación activada fue Taproot, en noviembre de 2021.

Soft fork y hard fork

Hay dos maneras de cambiar las reglas, y la diferencia importa.

Un hard fork amplía lo que está permitido. Los nodos que no se actualizan rechazan los bloques nuevos, así que todo el mundo tiene que cambiar a la vez. Si una parte no lo hace, la red se divide en dos de forma permanente.

Un soft fork endurece las reglas: prohíbe algo que antes estaba permitido. Los nodos antiguos siguen aceptando los bloques nuevos, porque cumplen también las reglas viejas. Es la forma preferida de cambiar Bitcoin, porque no obliga a nadie a actualizar para seguir funcionando.

Votar con bloques

Para que un soft fork sea seguro, la mayoría de mineros tiene que aplicar las reglas nuevas. Si no, los bloques que las incumplen seguirían llegando a la red.

Por eso existe la señalización: cada minero puede marcar en sus bloques que está preparado para el cambio. El estándar habitual exige que el 95 % de los bloques de un periodo de unas dos semanas lo señalicen. Taproot usó un umbral del 90 %, lo alcanzó en junio de 2021 y se activó meses después, para dar tiempo a todo el mundo a actualizar.

Existe otra vía, el soft fork activado por usuarios (UASF). En lugar de esperar a los mineros, un grupo de nodos fija una fecha a partir de la cual rechazará los bloques que no señalicen. Funciona si esos nodos representan a una parte suficiente de la economía: si los mineros no los siguen, sus bloques dejan de valer para quienes de verdad usan la red.

Agosto de 2026

BIP-110 proponía limitar durante un año el tamaño de ciertos campos de datos de las transacciones. Se diseñó con dos mecanismos a la vez: una señalización con un umbral del 55 % y, si no se alcanzaba, un periodo de señalización obligatoria a partir del bloque 961.632. En ese periodo, los nodos que aplicaban BIP-110 rechazarían cualquier bloque que no señalizara.

La señalización llegó como máximo al 2,53 % de los bloques. El 8 de agosto se abrió el periodo obligatorio. El primer bloque llegó sin señalizar, como casi todos, y los nodos de BIP-110 lo rechazaron. A partir de ahí siguieron su propia cadena.

Esa cadena produjo dos bloques y se detuvo: apenas tenía mineros detrás. La red principal siguió funcionando con normalidad, sin reorganizaciones ni pérdidas de fondos. Hoy el repositorio oficial de propuestas marca BIP-110 como cerrado.

Un sistema que se defiende solo

Lo más interesante de agosto de 2026 es lo poco que ocurrió. No hizo falta ningún árbitro, ninguna votación oficial ni ninguna empresa que decidiera. Cada participante aplicó las reglas que eligió y la red siguió el camino que la inmensa mayoría ya estaba recorriendo.

Esa es la garantía de fondo: en Bitcoin, las reglas solo cambian cuando hay un consenso real y amplio. Para quien guarda ahorros en la red, esa lentitud es precisamente lo que la hace fiable. Como ocurre con cualquier estándar sólido, las reglas valen porque casi nadie puede cambiarlas solo.

Referencias

¿Tienes algo que construir?

Empezar un proyecto